
Chetín y sus padres
13/03/2026
Semana Santa
28/03/2026
Hace muchísimo, muchísimo tiempo… cuando todavía no existían las personas, ni los animales, ni las plantas, Dios estaba creando el mundo.
Cada día hacía algo nuevo y maravilloso.
Un día, Dios miró al cielo, que estaba oscuro y vacío, y decidió llenarlo de luz y de belleza.
Entonces dijo:
“Que haya luces en el cielo.”
Y así creó tres cosas muy especiales:
El sol, para que brillara durante el día y diera luz y calor a la Tierra.
La luna, para que iluminara suavemente la noche.
Las estrellas, miles y miles de puntitos brillantes que adornan el cielo cuando oscurece.
Dios puso cada una en su lugar para que ayudaran a las personas:
- El sol para trabajar y jugar durante el día.
- La luna para que la noche no estuviera tan oscura.
- Las estrellas para que el cielo se viera hermoso y para guiar a los viajeros.
Y cuando Dios vio el cielo lleno de sol, luna y estrellas…
sonrió y dijo:
“Esto es bueno y muy bonito.”
Y desde entonces, cada vez que miramos al cielo por la noche y vemos las estrellas, podemos recordar lo grande y maravilloso que es el mundo que Dios creó.
En la imagen: Nuestra querida Chetina

